Monasterio de Veruela [2020]

Al oeste de la provincia de Zaragoza, cerca del Moncayo nos encontramos un paraje de singular belleza. En un paisaje tranquilo desde el cual sentimos el viento fresco del Moncayo que con su impresionante figura reina en nuestro campo de visión. Estamos ante el monasterio de Veruela, mezcla armónica de estilos artísticos que han ido modelando su forma y función a lo largo de la historia y una soberbia muestra gótico cisterciense.

«Monasterio de Santa María de Veruela», dibujo de Valeriano Bécquer en El Museo Universal (18 marzo 1865).

Monasterio de Veruela

Originalmente concebido como un lugar de santidad donde aislarse del exterior y llevar a cabo una vida en comunión con los preceptos espirituales, El monasterio de Veruela a día de hoy es un gran atractivo que hace venir al visitante a contemplar un espacio que sin duda le agradará y hará conectar con esa energía especial que tiene.

Una fundación que data de la edad media, durante siglos los monjes han recorrido los pasillos y el claustro de este lugar que conserva el recuerdo de sus distintas etapas históricas y artísticas. El entorno por entonces boscoso otorgaba las cualidades necesarias para el monasterio que desde su fundación en el siglo XII se mantuvo activo hasta 1835 cuando por efecto de la desamortización fue convertido en hospedería.

Los hermanos Bécquer y Veruela

También ha sido refugio de viajeros y sanatorio. Por este último motivo es que el gran poeta sevillano Gustavo Adolfo Bécquer buscó en este lugar el espacio donde buscar la salud. Se decía que el aire de este lugar era beneficioso para la enfermedad que lo aquejaba, la tuberculosis. Un ambiente como este, lleno de elementos medievales, lo poderoso de la naturaleza que lo rodea y el ambiente antiguo del edificio dieron combustible a la imaginación ya inflamable del escritor.

En esta etapa de reposo en busca de una mejoría es cuando decide escribir cartas desde mi celda, donde recuerda episodios de ensoñación juvenil a las orillas del Guadalquivir y narra leyendas del país. Originalmente preparadas para El contemporáneo son una lectura deliciosa.

Por su parte, Valeriano Bécquer realizó una serie de grabados acerca del monasterio de Veruela. Esta acción por parte de los hermanos ha hecho que su figura se encuentre íntimamente ligada a este lugar, constituyéndose en un elemento más del encanto del sitio. De esto es vivo recuerdo la exposición permanente dedicada a los hermanos Bécquer que encontramos en el interior.

, Veruela, lugar de leyendas

«El Monasterio de Santa María de Veruela», dibujo de Valeriano Bécquer en El Museo Universal (2 septiembre 1866).

Este monasterio sigue siendo un lugar sugerente por su ambiente, por eso es que sirvió de inspiración y ambientación para la popular serie de TVE el ministerio del Tiempo, donde los agentes viajan al pasado para proteger la historia. Aquí nos recuerda unos hechos que Bécquer señala en su carta sexta acerca del linchamiento de una vecina de la comarca por brujería, La tía Casca. Nos propone todo un paisaje de magia y leyenda, al más puro estilo Becqueriano. No podemos evitar recordar las pinturas de Goya al ver y pensar esas brujas de Trasmoz, ese Akelarre con el macho cabrío en el medio.

Ministerio del tiempo en el monasterio de  Veruela
El ministerio del tiempo en Veruela, fuente:RTVE

Un lugar por donde vaga la imaginación, incluso en uno de esos momentos nos habla de cómo poco tiempo antes en estos parajes fue linchada una mujer por brujería, relatando las creencias que se extendían entre la gente del lugar.

«Gustavo Adolfo Bécquer leyendo» (Veruela, 1864), dibujo de Valeriano Bécquer. Spanish Sketches. Biblioteca Nacional (Madrid).

Relacionado a este monasterio tenemos el pueblo de Trasmoz, tanto por los relatos de Bécquer sobre sus brujas como por la maldición que desde este monasterio se lanzó sobre el. Recortándose sobre el Moncayo y protegido por un castillo que domina sus alturas. Que según la leyenda también fue levantado de la nada en una única noche, fruto de la voluntad de un nigromante ayudado por criaturas sobrenaturales para el gusto del rey moro de entonces.

Trasmoz fue excomulgado en su día, y dicha excomunión se mantiene a día de hoy.  Desde el monasterio de Veruela se maldijo este este lugar al son de las campanas para hacerlo aún más hondo y que calara en la mente de todos sus habitantes. Aunque las razones de estos roces tengan más que ver con razones materiales (conflictos de regadío, uso de montes y entre casas nobles) que, con aquellas ligadas a lo espiritual, no hace más que acrecentar ese aire de misterio que flota en el aire cuando pensamos en la magia de este lugar.

Muy cerca de Zaragoza, el monasterio de Veruela es un plan magnífico para dejarnos llevar por la ensoñación de las leyendas románticas. Para los amantes del arte y la historia también es un lugar donde contemplar la profunda e interesantísima esencia del lugar.

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