Los vinos de Jerez. Manzanilla, fino y mucho más. [2020]

Vinos de jerez, manzanilla , fino, sherry, oloroso, palocortao

Los vinos de Jerez, para disfrutarlos de mil formas

España es un país ampliamente conocido y reconocido por sus vinos, los de Jerez destacan entre los más extendidos. Con multitud de Denominaciones de origen de una calidad soberbia y que hacen las delicias de los amantes del vino aquí y en todos los rincones del mundo.

Ya que la exportación es uno de los destinos que puede seguir una producción es conveniente que se conozca bien allá donde queremos llevarlo. Por eso vamos a hablar un poco de una de las denominaciones más populares a lo largo y ancho del mundo. Un vino de jerez, un Sherry, es un capricho difícil de negar para muchas situaciones.

Dónde se elabora el Jerez

Lo primero que tenemos en cuenta es que cuando hablamos de esta denominación lo hacemos de un marco geográfico muy concreto. En este caso nos referimos a tres lugares que por méritos propios y tradición bodeguera ofrecen unos vinos que nos hacen disfrutar y mucho.

Estos sitios son Sanlúcar de Barrameda, el Puerto de Santa María y Jerez de la Frontera. Si vamos hablando de estos lugares ya nos vamos haciendo una imagen mental, localidades andaluzas, el sol bañando las viñas, y la influencia cercana del mar. Estos lugares conforman un área triangular donde se dan los requisitos adecuados para esta crianza.

Estas circunstancias influyen en el resultado único. La luz abundante, el suelo cerca de la desembocadura del río Guadalquivir que ofrece unas temperaturas más propicias y la humedad necesaria. Una serie de circunstancias que se unen para dar lugar a un marco único.

Procesos de elaboración de los vinos de Jerez

“si la penicilina cura a los enfermos, el jerez resucita a los muertos”

Alexander Fleming

Esta frase está atribuida al célebre inventor de la penicilina, famoso mundialmente por su invento revolucionario que salvaba miles de vidas.

Mientras realizaba un viaje por Andalucía estuvo en las bodegas de Jerez, donde firmó una bota de vino, en ese lugar se supone exclamó esa sentencia. No deja de tener su curiosidad que el secreto en ambos milagro es la acción de los microorganismos, lo que hace el efecto sanador de la penicilina y el sabor único del Jerez.

Uno de los elementos más característicos de la elaboración de los vinos de Jerez está en su sistema de soleras y criaderas. Cuando ya han experimentado una primera fermentación y ya en la bodega se almacenan en barricas de roble americano.

Estas no se llenan en su totalidad, si no que se deja una parte sin rellenar de alrededor de un sexto. Esta capa de aire va a permitir que se desarrolle una capa de levadura sobre el vino que se llama flor.

Aquí empieza la magia.

Las barricas están dispuestas en varias hileras, unas sobre las otras. Estando el vino más joven en las superiores, mientras que vamos descendiendo las hileras más bajas contienen vino más viejos. De tanto en tanto se trasvasa un porcentaje del vino hacía las hileras inferiores con la idea que los vinos más añejos vayan transmitiendo sus propiedades a los nuevos.

La hilera inferior toma el nombre de solera y es la que contiene el más preciado, que ya ha cumplido su ciclo. Es el que se va a embotellar para dirigirlo al consumo.

Esta capa de flor es la que le da al fino y a la manzanilla su característico sabor y cuerpo. La flor impide que el vino se oxide y lo aísla de la capa de aire. Pero estos no son los únicos que salen de estas bodegas, los olorosos, amontillados o un palo cortado te harán estar muy seguro de que ha sido buena decisión confiar en estas bodegas.

Como curiosidad, las grandes botas de 500 litros o más se enviaban tradicionalmente a Escocia. Debido a su trabajo con el Jerez la madera adquiría unos tonos que luego traspasaría a los mejores Whiskys. Aunque ya hoy el vino se vende embotellado, se siguen mandando botas a Escocia con este propósito.

bodega llena de botas de vino

Usos gastronómicos del vino de Jerez

Por supuesto estos vinos están hechos para disfrutarlos, por eso que lo que rodea al hecho de paladearlos es importante. No únicamente la temperatura que necesitan para ser servidos, también las características del vino harán que la combinación sea más conveniente con unos acompañamientos que con otros.

La combinación entre una copa de manzanilla y una ración de langostinos en Sanlúcar resulta natural, como aperitivo delicioso.

El fino es un aliado espectacular para un tapeo con queso, jamón o chacinas ibéricas.

Los olorosos encontrarán su lugar como un aperitivo antes de comer junto con unas nueces.

Las posibilidades son innumerables.

Dónde tomar un buen Jerez

Como cualquier otra elemento de la cultura, la gastronomía tiene unas razones históricas y sociales. Unos desarrollos que vienen de las características que forjaron las sociedades de las que salieron más una pizca de particularidad genuina. De forma que el lugar donde se van a probar estos vinos con más provecho no será otro que los lugares de los cuales salen.

La comprensión que extraeremos de ellos será mucho mayor. El sabor lo tienen exquisito en cada lugar del mundo pero aquí podemos ver los colores de las tierras que les dieron el cuerpo, sentir la brisa del mar que los moldea y la luz que absorbieron los vinos de Jerez. El ambiente cultural y social que está en relación con ello nos enriquece.

Además tendremos la oportunidad de probarlos junto con otros productos locales y elaborados de la forma en que se hace en estos lugares. La provincia de Cádiz cuenta con un horizonte gastronómico muy completo al contar con monte y mar. Desde el buey retinto, los mariscos de Sanlúcar y el atún de almadraba de Barbate o Conil.

Visita las bodegas en Jerez, Sanlúcar o el Puerto de Santa María

Para nuestra alegría las bodegas están encantadas y orgullosas de mostrar sus instalaciones. Como garantes de tradiciones bodegueras, en algunos casos desde el Siglo XVIII, los nombres son realmente reconocibles para el español ya que han formado parte de nuestras vidas.

Muchas de ellas ofrecen visitas guiadas con un educador que cuenta la historia de la bodega, el proceso de elaboración del vino y las características especiales concernientes al mismo que lo hacen diferente. Por supuesto que una visita a una bodega no puede tener otro fin que no sea el degustar el producto de la casa y por eso suelen acabar con una pequeña cata. Una de las que son muy conocidas son las bodegas Tío Pepe.

Que mejor forma de recordar una tierra maravillosa que con una copa de alguno de los vinos de Jerez, que es como se disfruta el flamenco desde hace generaciones.

Seguir descubriendo Andalucía